lunes, 9 de mayo de 2011
domingo, 8 de mayo de 2011
Eduardo Galeano - Teología
Teología/1
El catecismo me enseñó, en la infancia, a hacer el bien por conveniencia y a no hacer el mal por miedo. Dios me ofrecía castigos y recompensas, me amenazaba con el infierno y me prometía el cielo; y yo temía y creía. Han pasado los años. Yo ya no temo ni creo. Y en todo caso, pienso, si merezco ser asado en la parrilla, a eterno fuego lento, que así sea. Así me salvaré del purgatorio, que estará lleno de horribles turistas de la clase media; y al fin y al cabo, se hará justicia. Sinceramente: merecer merezco. Nunca he matado a nadie, es verdad, pero ha sido por falta de coraje o de tiempo, y no por falta de ganas. No voy a misa los domingos, ni en fiestas de guardar. He codiciado a casi todas las mujeres de mis prójimos, salvo a las feas, y por lo tanto he violado, al menos en intención, la propiedad privada que Dios en persona sacralizó en las tablas de Moisés: No codiciarás a la mujer de tu prójimo, ni a su toro, ni a su asno… Y por si fuera poco, con premeditación y alevosía he cometido el acto del amor sin el noble propósito de reproducir la mano de obra. Yo bien sé que el pecado carnal está mal visto en el alto cielo; pero sospecho que Dios condena lo que ignora.
Teología/2
El Dios de los cristianos.Dios de mi infancia, no hace el amor. Quizás es el único dios que nunca ha hecho el amor, entre todos los dioses de todas las religiones de la historia humana. Cada vez que lo pienso siento pena por él.Y entonces le perdono que haya sido mi Superpapá castigador,jefe de policía del universo, y pienso en aquellos viejos tiempos, cuando yo creía en Él y creía que Él creía en mí. Entonces paro la oreja, a la hora de los rumores mágicos, entre la caída del sol y la caída de la noche, y me parece escuchar sus melancolías confidencias.
Teología 3
Fe de erratas: donde el Antiguo Testamento dice lo que dice, debe decir lo que quizá me ha confesado su principal protagonista. "Lástima que Adán fuera tan bruto. Lástima que Eva fuera tan sorda. Y lástima que yo no supe hacerme entender.Adán y Eva eran los primeros seres humanos que de mi mano nacían, y reconozco que tenían ciertos defectos de estructura, armado y terminación. Ellos no estaban preparados para escuchar, ni para pensar. Y yo… bueno, quizá yo no estaba preparado para hablar. Antes de Adán y Eva, nunca había hablado con nadie. Yo había pronunciado bellas frases, como Hágase la luz, pero siempre en soledad.Así que aquella tarde, cuando me encontré con Adán y Eva a la hora de la brisa, no fui muy elocuente. Me faltaba práctica. Lo primero que sentí fue asombro. Ellos acababan de robar la fruta del árbol prohibido, en el centro del Paraíso.Adán había puesto cara de general que viene de entregar la espada y Eva miraba al suelo, como contando hormigas. Pero los dos estaban increíblemente jóvenes y bellos y radiantes.Me sorprendieron. Yo los había hecho, pero yo no sabía que el barro podía ser luminoso. Después, lo reconozco, sentí envidia. Como nadie puede darme órdenes, ignoro la dignidad de la desobediencia. Tampoco puedo conocer la osadía del amor, que exige dos. Entonces, vinieron los equívocos. Ellos entendieron caída donde yo hablé de vuelo.Creyeron que un pecado merece castigo si es original. Dije que peca quien desama: entendieron que peca quien ama.Donde anuncié pradera de fiesta, entendieron valle de lágrimas. Dije que el dolor era la sal que daba gustito a la aventura humana: entendieron que yo los estaba condenando al otorgarles la gloria de ser mortales y loquitos. Entendieron todo al revés. Y se lo creyeron. --------------------------------------------------------------------------------
viernes, 6 de mayo de 2011
ENRIQUE URQUIJO - Volver a ser un niño
Con la inocencia tan graciosa
que apaga el tono de las rosas
con ese brillo que te vuelve un niño
llegaste como si tal cosa.
Después de andar a la deriva
por mares turbios de bebida
como un chiquillo falto de cariño
de pronto es todo tan sencillo
sencillo...
Volver a ser un niño
volver a ser un niño
Después del tiempo que he perdido
en aventuras sin sentido
me siento solo y a la vez perdido
sólo porque me has sonreído
y pido...
Volver a ser un niño
volver a ser un niño.
Con la inocencia más graciosa
que cambia el nombre de las cosas
con ese brillo que te quita el frío
cuando las noches son lluviosas.
Volver a ser un niño
volver a ser un niño.
Todo el mundo es música - Canto a nosotros mismos
Homenaje a la música y a los músicos de unos pueblos que han sabido dejar fiel testimonio de su alegría de existir.
Diferentes culturas que cantan a la vida con un objetivo común: el de vivirla mejor de lo que sus circunstancias les tenían reservado.
Todas estas músicas, que ahora son actuales y convocan audiencias contemporáneas, tienen un pasado vivido con crudeza, cuando la música era el único bálsamo para seguir tirando. El documental tiene una estructura circular que gira por los diferentes géneros musicales para mostrarlos simultáneamente, de la espontaneidad de las parrandas garífunas de Honduras y la calidez del son cubano, al canto solidario de los esclavos afroperuanos, los desafiantes narcocorridos mexicanos, y el nostálgico chamamé de Argentina.
Canto a nosotros mismos, realizado por Enrique Monís, es el último capítulo de la serie documental musical Todo el mundo es música de Patricia Ferreira, que a lo largo de estos seis capítulos nos ha permitido viajar por Latinoamérica descubriendo las diferentes músicas nacidas en esta tierra, músicas del mundo que se han mostrado en su contexto social, contadas por sus más conocidos intérpretes.
