jueves, 10 de junio de 2010
Miguel Hernández - Andaluces de Jaén
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma:¿quién,
quién levantó los olivos?
Andaluces de Jaén,
andaluces de Jaén.
No los levantó la nada
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.
Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.
Andaluces de Jaén.
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿de quién,
de quién son esos olivos?
Andaluces de Jaén,
andaluces de Jaén.
¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna
pesan sobre vuestros huesos!
Jaén levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.
Andaluces de Jaén.
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma: ¿de quién
de quién son esos olivos?
Andaluces de Jaén,
andaluces de Jaén.
martes, 8 de junio de 2010
No te olvides de mí (Diana Navarro)
1. Sola
2. No te olvides de mí
3. Ea
4. Esto es lo que hay
5. Deja de volverme loca
6. Una y no más
7. Diana
8. No me tires más besitos
9. Los días que paso sin tí
10. El tránsito (saeta)
11. Deja de volverme loca (acústica)
12. Tengo miedo
(es necesario registrarse)
HILARIO CAMACHO (En concierto)
Cuerpo de ola
Despistado
Dolores
Final de viaje
Los cuatro luceros
Madrid amanece
No sé que pasa esta noche
Oye niña
Pienso en ti
Sol en invierno
Tristeza de amor
Ven aquí
Romance del enamorado y la muerte - Anónimo
Yo me estaba reposando
anoche como solía,
soñaba con mis amores,
que en mis brazos se dormían.
Vi entrar señora tan blanca
muy más que la nieve fría.
- ¿Por dónde has entrado, amor?
¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,
ventanas y celosías.
- No soy el amor, amante:
La muerte que Dios te envía.
- ¡Hay muerte tan rigurosa,
déjame vivir un día!
- Un día no puedo darte,
- una hora tienes de vida.
Muy deprisa se levanta,
más deprisa se vestía.
Ya se va para la calle,
en donde su amor vivía.
- ¡Ábreme la puerta, blanca,
ábreme la puerta niña!
- ¿La puerta cómo he de abrirte
si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue a palacio,
mi madre no está dormida.
- Si no me abres esta noche,
ya nunca más me abrirías;
la muerte me anda buscando,
junto a ti vida sería.
- Vete bajo la ventana
donde bordaba y cosía,
te echaré cordel de seda
para que subas arriba,
si la seda no alcanzare,
mis trenzas añadiría.
Ya trepa por el cordel,
ya toca la barandilla,
la fina seda se rompe,
él como plomo caía.
La Muerte le está esperando
abajo en la tierra fría:
Vamos, el enamorado,
la hora ya está cumplida.
lunes, 7 de junio de 2010
Federico García Lorca - Mi niña se fue a la mar
a contar olas y chinas,
pero se encontró, de pronto,
con el río de Sevilla.
cinco barcos se mecían,
con los remos en el agua
y las velas en la brisa.
enjaezada, de Sevilla?
Cinco voces contestaban
redondas como sortijas.
al río, de orilla a orilla.
En el aire sonrosado,
cinco anillos se mecían.


